En la cocina ¡nada es fácil!

El cuatro programa de MasterChef, sumó nuevamente momentos únicos.
Al ingresar a las cocinas los participantes reciben la primera sorpresa, cocinarán en duplas en el desafío que les mantendrá firmes en la competencia.

Esta vez, antes de comenzar a cocinar, tuvieron que atravesar por la prueba del conocimiento que consistía en nombrar los diferentes utensilios de cocina que tenían en la mesada. Paola Maltese, conductora del programa, menciona que quién resulte ganador tendrá una ventaja especial sobre los demás compañeros.

Isaac fue el que más aciertos tuvo, y como tal, se encargó de seleccionar las parejas que trabajarían en el desafío de la noche. Doña Herminia, quién no nombró ningún utensilio correcto, pasó directamente a esperar la prueba de eliminación.

Ya con los grupos formados, Isaac y Joseph (a quién había elegido), tuvieron otra sorpresa. Subieron directamente al balcón, asegundado su estadía en MasterChef Paraguay.

 Los cocineros tenían la opción de elegir una de dos cajas misteriosas, la fácil o la difícil. Adriana y Don Arcenio, fueron los únicos en optar por la caja fácil, pero la misma solo contenía un escrito que decía “EN LA COCINA NADA ES FÁCIL”, por lo que todos debieron descubrir qué había en la caja difícil. Finalmente el reto estaba fijado, y los grupos debían cocinar un pulpo como su ingrediente principal.

Concluido el tiempo, Rodolfo Angenscheidt, Eugenia Aquino y José Torrijos, degustaron los platos, deliberaron y, Erika con Fabian (el peor plato), Evelin con Luis y Adriana con Arcenio, no los convencieron. Por lo tanto, debían luchar por quedarse en el programa, sumándose a Doña Herminia.

El último desafío, consistió en hacer una pizza con un ingrediente diferente para cada competidor. Lo que hizo que Evelin (quién sabía cómo prepararla), tras un error de cálculo, abandone la competencia, demostrando así que, quien quiera obtener la victoria, deberá dar el cien por ciento de sí en cada duelo.