Participante

Andrea Vera

Su apodo es Tita, actualmente vive en la ciudad de Ñemby. Es la segunda de 5 hermanos (3 nenas y 2 varones), cuenta que viene de una familia grande, con mucho amor por la cocina. Su pasión comenzó desde los 7 años, cuando jugaba en la pastelería de la abuela materna, con las masas y rellenos de empanadas.

Su abuela fallece a los 67 años (una semana después de su cumpleaños), lo que hace que Andrea (con 13 años de edad) quede con un gran vacío que la lleva a practicar sus recetas, copiando y mejorando sus técnicas en la cocina. Expresa también que de la mano de su abuelo paterno comenzó a elaborar pastas y aprendió a preparar el “asado dominguero”. “Mi Tuja’i, cómo yo le decía, me enseñó muchísimo de la cocina paraguaya e italiana, siempre fuimos muy unidos hasta que Dios decidió llamarlo (el 7 de noviembre del 2018)”. Cuenta que sin sus dos “tatas” que prácticamente eran su mundo, decidió estudiar gastronomía, pero por cuestiones de la vida solo asistió 6 meses al curso.

Plato fuerte: las pastas, “pero el principal sería un buen asado con ensalada y mandioca, ¡es lo que más amo hacer!”, finaliza.