Participante

Verónica Pereira

Tiene 28 años, es de la ciudad de Asunción.

“Soy make up artist y estilista de pelo vintage, me encanta la música en formato de vinilos y CDs (porque ya pasaron de moda) y casetes. Me gusta el arte y uso la cocina – además de la supervivencia y ganas de comer – como una forma experimental de hacer arte con sabores, formas, colores y aromas. Viví en muchas partes por gusto a lo desconocido y exótico”, cuenta.

El lugar más raro donde vivió fue Egipto, donde la cultura y la vida fueron lo más difícil que tuvo que pasar en tema de adaptación. Sin embargo, la gastronomía de ese país, hasta ahora, hace parte de su vida diaria y sin duda, dejó una marca en ella.

Tiene una hija de 4 años: “Ella es la persona que hace girar a mi mundo hoy y todos los días, también compartimos el gusto por lo diferente y raro, tanto en la comida como en la forma de ver el mundo”.

Su mayor ejemplo a seguir es su madre, más que nada porque es la persona más valiente que conoció, (se emociona) “Si lograse ser un gramo de lo que ella es para mí, para mi hija, sería la mejor madre y persona del planeta”.

En la cocina y en su día a día, se considera rebelde, e irreverente. Le gusta ir más allá de lo que se piensa “normal” y sorprenderse a sí misma de lo que consigue con ello.

“Decidí cocinar y arriesgarme inventando, cocino por elección y no por ser mujer. Me encantaría lanzar una línea de picantes algún día, abrir un local gastronómico donde pueda fusionar las dos cosas que más me gustan, música y comida”, finaliza.