Resumen del 8vo programa de MasterChef Paraguay

El 8vo programa de MasterChef Paraguay sorprendió nuevamente en una noche cargada de emociones.

A medida que los participantes fueron ingresando a la cocina, se percataron de que ésta vez no había cajas misteriosas en las estaciones, algo que muchos no se esperaban. Pero eso no fue todo, a la par observaron una mesada cubierta que los llenó de intriga.

Rodolfo y José fueron los encargados de revelar con qué cocinarían en la primera prueba, y para el asombro de todos, el ingrediente principal se trataba de menudencias.

Isabel, quien fue la ganadora del mejor plato de infancia en el programa anterior, tuvo el beneficio de poder optar con qué menudencia cocinaría (eligió el hígado), y además, sería la responsable de otorgar a sus compañeros cada menudencia de acuerdo a su decisión.

El tiempo que disponían fue de 60 minutos, y una vez transcurrido, los miembros del jurado visitaron las estaciones para degustar los diferentes platos. Posterior a la degustación, volverían a nombrar a algunos para que pasen con sus platos y reciban la deliberación.

Mauricio y Luis fueron los primeros en ser llamados, y entre ellos se encontraba el mejor y el peor plato. El agasajo fue para Luis, por lo que Mauricio pasó a ser el primero en prepararse para la prueba de eliminación.

Doña Herminia, Isabel, Diego y Don Arcenio subieron al balcón, mientras que Isaac, Adriana, Toribia, Alan, Tania, Maria Liz y Joseph se sumaron a Mauricio para la prueba de eliminación.

En ese desafío volvió a aparecer la tan temida caja misteriosa, y lo que debían preparar los sentenciados era “Budín de pan acompañado de chantilly y crema pastelera”. Para la preparación, el tiempo establecido fue de 90 minutos. Durante el proceso de elaboración varios fueron los inconvenientes que se presentaron, lo que fue bastante reflejado en las críticas.

Esta vez el mejor budín fue el de Maria Liz, y los que quedaron en un mano a mano fueron Toribia y Joseph con las peores presentaciones. Los Chefs decidieron darle una oportunidad a Jospeh, despidiendo así a Toribia, la sexta en dejar el delantal.