Resumen del episodio 7 de la 3ra temporada de MasterChef Paraguay

En este episodio la cocina de MasterChef Paraguay, en conmemoración de la independencia patria, se trasladó a uno de los lugares más emblemáticos de la historia del País: el museo Casa de la Independencia. Para realizar el primer desafío en exteriores, muy especial, no solamente para los participantes, sino también para todos los paraguayos.

En víspera de las fechas donde recordamos la independencia de nuestro país, la cocina se remontó al año 1811 para recordar las costumbres y tradiciones gastronómicas de aquella época.

Ubicado en el microcentro de Asunción y formando parte del circuito histórico de la ciudad, el museo Casa de la Independencia es el edificio histórico más importante de la fiesta independentista del 14 y 15 de mayo del año 1811. Habiéndose constituido en esa época como sede secreta para las reuniones de los principales protagonistas de dicho acontecimiento que significaría para el Paraguay la libertad del dominio y gobierno de los españoles.

Los participantes tuvieron la oportunidad de realizar un recorrido por todas las dependencias del museo, donde pudieron observar y conocer todo el valor histórico atesorado en el lugar, además presenciaron una representación artística de los hechos más trascendentales del 14 y 15 de mayo que marcaron un antes y un después en la historia de la Nación.

En el primer desafío de la noche, los dos mejores de la prueba anterior: Fernado y Demian tuvieron la responsabilidad de capitanear cada equipo, por un lado el rojo y por el otro el azul. Para dicha prueba tuvieron que elaborar como plato de entrada: Kaí Ku´a, como plato principal: mbaipy so´o, acompañado de una bebida tradicional paraguaya, Aloha.

Una vez seleccionados los compañeros, las sorpresas aún no habían terminado, ya que esta vez los capitanes tuvieron la responsabilidad de elegir un cocinero del equipo contrario. Así fue que Demian eligió a Noelia y Fernando a Isaías.

Tuvieron 90 minutos para elaborar el menú, para 30 comensales, que estaban conformados por los integrantes de la Asociación Cultural Mandu’arã.

Una vez terminados los platos, se sirvieron los platos a cada comensal. Posterior a ello, se dio lugar a la deliberación de los miembros del jurado y de los invitados: Arq. Félix Toranzos, director general del museo biblioteca y archivo y el presidente de La Asociación Cultural Mandu´ara Lic. Angel Piccinini. El último dio el voto que definió el equipo ganador del desafío, que fue el azul. Mientras que los integrantes equipo rojo tuvieron que atravesar la prueba de eliminación.

Tal prueba consistió en la elaboración de un Pavé, en 60 minutos.

La ultima sorpresa de la noche fue la salvación de Juliana, ya que por elección del equipo ganador, esta subió directamente al balcón sin necesidad de que los miembros del jurado degusten su postre.

Seguidamente, el Pavé de Armando fue el que sobresalió entre los demás, convirtiéndose en el mejor plato de la prueba. Y quien probó esta vez el sabor amargo de la eliminación fue Ruthy.

¡Reviví ese momento!